Andacollo es uno de esos lugares donde la historia se lee en el paisaje. Emplazada sobre la margen izquierda del río Neuquén, a unos 1.100 metros de altura y al pie de la imponente Cordillera del Viento, esta localidad del departamento Minas creció al calor de la fiebre del oro que atrajo a mineros chilenos y criollos a fines del siglo XIX. Fundada oficialmente en 1910, todavía se la conoce como la “quimera del oro”: las labores mineras, los antiguos lavaderos y los cañadones tallados por el agua siguen siendo el alma del pueblo. Antes de los mineros, estas tierras fueron territorio del pueblo pehuenche, y esa raíz se respira en la toponimia y en la cultura veranadora del norte neuquino.
Hoy Andacollo combina patrimonio minero, naturaleza virgen y la calidez de un pueblo cordillerano. Es base ideal para internarse hacia el corazón del norte neuquino y, sobre todo, hacia el coloso de la región: el volcán Domuyo, el cerro más alto de toda la Patagonia.
Qué hacer
El Circuito Histórico urbano es la mejor manera de empezar. Reúne la Plaza San Martín, la Capilla Nuestra Señora del Rosario —de sencilla arquitectura en adobe y canto rodado—, el Museo Municipal, antiguos almacenes de ramos generales, monumentos y ferias de artesanos que mantienen vivo el oficio.
El capítulo minero es ineludible. El Cañadón de los Pirquineros y el Bar Minero permiten asomarse a los antiguos lavaderos de oro y a las labores de quienes buscaban el metal a fuerza de pala y batea, entre paredones de roca, saltos de agua y atardeceres de película.
La naturaleza ofrece el resto: pesca deportiva de truchas en el río Neuquén y, a unos 8 km, en el río Nahueve, de aguas cristalinas; trekking, cabalgatas y mountain bike por cerros, bosques y quebradas; observación de avifauna y cóndores; campamentismo en el Camping Severiano Ortega y recorridos fotográficos por la Reserva Parque Municipal Nativo. El Anfiteatro de Andacollo es punto de largada del Trail del Viento, una de las carreras de montaña más exigentes de la Cordillera del Viento, con distancias de 5 a 70 kilómetros.
Y a poco más de 100 km, el gran imán: el volcán Domuyo (4.698 m), techo de la Patagonia. Su complejo volcánico alberga uno de los campos geotermales más grandes del mundo, con 18 manifestaciones termales entre géiseres, fumarolas y vertientes. Sitios como El Humazo, Los Tachos, Las Olletas, La Bramadora y la villa de Aguas Calientes —piletones naturales junto a un arroyo, en un valle profundo— hacen del Área Natural Protegida Sistema Domuyo una experiencia única. El ascenso a la cumbre es un objetivo de montañismo de primer nivel.
Cómo llegar
Andacollo se accede por la Ruta Provincial 43, viniendo desde el sur por Zapala, Las Lajas y Chos Malal (a unos 60 km). Conviene cargar combustible en Chos Malal y también en Andacollo, ya que los poblados siguientes no tienen estaciones de servicio. Para el Domuyo se continúa hacia Las Ovejas (último abastecimiento de combustible) y Varvarco, desde donde se entra al área protegida por caminos de ripio; siempre es recomendable consultar el estado de los caminos en la oficina de informes o con los guardaparques, especialmente para El Humazo.
Cuándo ir
La primavera y el verano (noviembre a marzo) son la mejor época: las noches son más templadas, los caminos de montaña están habilitados y es la temporada ideal para campamentismo, trekking, pesca y para acceder al Domuyo y sus termas. El invierno trae nieve a la Cordillera del Viento y puede dificultar el acceso a los sectores altos, aunque suma encanto al pueblo. En enero, las fiestas populares del norte neuquino —como la Fiesta del Veranador y el Productor— le agregan color y tradición a la visita.
Lo imperdible
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Volcán Domuyo, techo de la Patagonia
La mayor cumbre de la Patagonia (4.698 m) y uno de los campos geotermales más grandes del mundo, con géiseres y fumarolas, a unos 100 km de Andacollo.
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Termas y géiseres del Sistema Domuyo
El Humazo, Los Tachos y la villa de Aguas Calientes: piletones naturales y vapores volcánicos con aguas que superan los 61 °C, dentro del Área Natural Protegida.
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Lavaderos de oro y Cañadón de los Pirquineros
El legado de la 'quimera del oro': antiguos lavaderos, labores mineras y el Bar Minero entre paredones, saltos de agua y atardeceres imperdibles.
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Circuito Histórico urbano
Plaza San Martín, Capilla del Rosario en adobe y canto rodado, Museo Municipal, ferias de artesanos y viejos almacenes de ramos generales.
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Cordillera del Viento y Trail del Viento
Telón de fondo del pueblo y escenario de una de las carreras de montaña más desafiantes de la Patagonia, con tramos de 5 a 70 km.
Qué se puede hacer
- Trekking y senderismo de montaña
- Ascenso al volcán Domuyo (montañismo)
- Baños termales en Aguas Calientes y el Sistema Domuyo
- Pesca deportiva de truchas (ríos Neuquén y Nahueve)
- Cabalgatas
- Mountain bike
- Campamentismo
- Observación de avifauna y cóndores
- Recorridos fotográficos
- Visita a lavaderos de oro y sitios mineros
- Circuito histórico y cultural urbano
- Trail running (Trail del Viento)
Preguntas frecuentes
¿Cómo se llega a Andacollo desde la ciudad de Neuquén?
Se accede por la Ruta Provincial 43 atravesando Zapala, Las Lajas y Chos Malal; Andacollo está a unos 60 km al norte de Chos Malal. Conviene cargar combustible en Chos Malal y en el propio Andacollo, ya que las localidades siguientes no cuentan con estaciones de servicio.
¿Qué es el volcán Domuyo y cómo se visita desde Andacollo?
El Domuyo es el cerro más alto de la Patagonia (4.698 m) y alberga uno de los campos geotermales más grandes del mundo, con géiseres, fumarolas y termas como El Humazo, Los Tachos y Aguas Calientes. Está a unos 100 km de Andacollo: se continúa por las rutas hacia Las Ovejas y Varvarco, y desde allí se ingresa al Área Natural Protegida Sistema Domuyo por caminos de ripio. Se recomienda consultar el estado de los caminos con los guardaparques o la oficina de informes de Varvarco.
¿Cuál es la mejor época para visitar Andacollo y el Domuyo?
La primavera y el verano (noviembre a marzo) son lo ideal: las noches son más templadas, los caminos de montaña están habilitados y es la temporada para trekking, termas, pesca, campamentismo y el ascenso al Domuyo. En invierno la nieve puede dificultar el acceso a los sectores altos.
¿Por qué a Andacollo se la llama la 'quimera del oro'?
Porque la localidad nació al calor de la minería del oro a fines del siglo XIX, cuando mineros chilenos y criollos llegaron en busca del metal. Ese pasado se conserva en los antiguos lavaderos, el Cañadón de los Pirquineros, el Bar Minero y el Museo Municipal.