Huinganco es uno de esos lugares donde el paisaje cuenta una historia de voluntad humana. Conocido como “el Jardín del Neuquén”, este pueblo de poco más de mil habitantes, encajonado entre cumbres del Alto Neuquén a unos 1.170 metros de altura, debe su fisonomía verde a una decisión colectiva: en 1968, los pioneros Temístocles Figueroa y su hijo Rogelio impulsaron un vivero y un proyecto de forestación comunitaria que, de seis personas, creció a más de un centenar y terminó plantando alrededor de 3.700 hectáreas. Así nació el primer bosque comunal del país, un legado vivo que hoy define la identidad del pueblo y le valió ser postulado por Argentina a los Best Tourism Villages 2025 de ONU Turismo.
Qué hacer
El corazón de la visita es el Vivero Provincial (sobre avenida Temístocle Figueroa), considerado uno de los más importantes de la Patagonia, y el contiguo Museo del Árbol y la Madera —el primero de su tipo en Argentina—, que exhibe troncos petrificados, maderas regionales y rodajas de ciprés de más de 1.200 años, entre los ejemplares más antiguos de la Cordillera del Viento.
Declarada en 2020 capital provincial del senderismo de montaña, Huinganco despliega una red de senderos bien señalizados que atraviesan bosques de pinos y cipreses, acompañan arroyos de aguas claras y abren vistas hacia la Cordillera del Viento. El ícono mayor es el ascenso al cerro La Corona, que roza los 3.000 msnm: una travesía que premia con planicies de altura y una laguna de aguas encantadoras junto al arroyo Huinganco, ideal para hacer base de campamento antes de coronar.
A pocos kilómetros, el Monumento Natural Cañada Molina resguarda cipreses milenarios entre laderas rocosas y vegetación nativa. La oferta cultural se completa con el Museo Regional Puesto Pedro Olave, en la casa original de uno de los primeros pobladores, y el cercano Parque Arqueológico de Colo Michico, con más de 600 piedras grabadas de arte rupestre prehispánico de más de 1.500 años. Los miradores —como el Mirador San Pedro— regalan panorámicas del valle con los volcanes Tromen y Domuyo al fondo, y la piscifactoría Las Piedritas invita a conocer la cría de truchas.
Huinganco es, además, la puerta natural al Área Natural Protegida Domuyo. El cerro Domuyo, con sus 4.709 metros, es el techo de la Patagonia: más de 92.000 hectáreas protegidas que custodian glaciares de cumbre y uno de los principales campos geotermales del país, con géiseres, fumarolas y arroyos de agua caliente. El sector de Aguas Calientes concentra servicios y baños termales; Los Tachos y Las Olletas muestran la fuerza geotérmica en estado puro. Se accede desde Varvarco por la RP 43 o desde Tricao Malal por la RP 68, y su ascenso (4 a 5 días) exige experiencia y guía habilitado.
La cocina regional redondea la experiencia con sabores del norte neuquino: chivito criollo, truchas frescas, dulces y conservas de frutas finas, servidos con la calidez de la comunidad.
Cómo llegar
Desde la ciudad de Neuquén son unos 470 km (6 a 7 horas de manejo): se toma la RN 22 hacia el oeste, se empalma con la RN 40 rumbo al norte hasta Chos Malal, se continúa por la RP 43 hasta Andacollo y se accede a Huinganco por la RP 39. Casi todo el trayecto está asfaltado, con apenas un breve tramo de ripio en el final. No hay servicio aéreo directo: el aeropuerto más cercano es el de Neuquén capital.
Cuándo ir
La primavera (noviembre y diciembre) es la mejor época: las alamedas florecen, los chochos y retamas tiñen las calles y el verde del bosque está en su esplendor. El verano (enero a marzo) es ideal para el trekking de altura, el ascenso al cerro La Corona y las excursiones al Domuyo. El otoño aporta una paleta dorada espectacular, mientras que en invierno la cercana Andacollo suma nieve en el parque recreativo El Llano.
Lo imperdible
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El primer bosque comunal del país
Nacido en 1968 del trabajo colectivo de los vecinos, transformó la estepa en un bosque de 3.700 hectáreas y le dio a Huinganco su apodo de "Jardín del Neuquén".
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Museo del Árbol y la Madera
El primero de su tipo en Argentina: troncos petrificados, maderas regionales y rodajas de ciprés de más de 1.200 años, junto al vivero provincial más importante de la Patagonia.
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Capital del senderismo de montaña
Declarada en 2020 capital provincial del senderismo, ofrece senderos señalizados entre pinos, cipreses y arroyos, coronados por el ascenso al cerro La Corona (casi 3.000 msnm).
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Monumento Natural Cañada Molina
Reserva a pocos kilómetros del pueblo que protege cipreses milenarios de más de 1.200 años en un entorno de laderas rocosas y vegetación nativa.
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Puerta al Domuyo, techo de la Patagonia
Acceso al norte neuquino y al volcán Domuyo (4.709 m), con campos geotermales, géiseres, fumarolas y termas de Aguas Calientes.
Qué se puede hacer
- Senderismo y trekking en bosques de pinos y cipreses
- Ascenso al cerro La Corona (casi 3.000 msnm)
- Visita al vivero provincial y al Museo del Árbol y la Madera
- Recorrido por el Monumento Natural Cañada Molina
- Cabalgatas y observación de flora y fauna
- Visita al Museo Regional Puesto Pedro Olave
- Excursión al Parque Arqueológico de Colo Michico (arte rupestre)
- Miradores panorámicos (Mirador San Pedro) con vista a Tromen y Domuyo
- Pesca y visita a la piscifactoría de truchas Las Piedritas
- Excursiones al Área Natural Protegida Domuyo y termas de Aguas Calientes
- Gastronomía regional: chivito criollo, truchas y dulces de frutas finas
Preguntas frecuentes
¿Dónde queda Huinganco y cómo se llega?
Huinganco está en el Departamento Minas, en el norte de la provincia del Neuquén, a unos 470 km de la ciudad de Neuquén (6 a 7 horas en auto). Se llega tomando la RN 22 hacia el oeste, la RN 40 hacia el norte hasta Chos Malal, luego la RP 43 hasta Andacollo y la RP 39 hasta el pueblo. El trayecto es casi todo asfaltado, con un breve tramo de ripio al final.
¿Por qué a Huinganco le dicen el "Jardín del Neuquén"?
Por su bosque comunal, el primero del país, nacido en 1968 del trabajo colectivo de sus vecinos. La forestación de unas 3.700 hectáreas convirtió un entorno de montaña árida en un pueblo verde de pinos, cipreses, alamedas y jardines florecidos, especialmente vistoso en primavera.
¿Qué se puede hacer en Huinganco?
Senderismo y trekking (es capital provincial del senderismo de montaña), incluido el ascenso al cerro La Corona de casi 3.000 m; visitas al vivero provincial y al Museo del Árbol y la Madera; recorridos por el Monumento Natural Cañada Molina con cipreses milenarios; arte rupestre en Colo Michico; cabalgatas, pesca y gastronomía regional como el chivito criollo y las truchas frescas.
¿Huinganco es buena base para visitar el cerro Domuyo?
Sí. Huinganco es una de las puertas de entrada al norte neuquino y al Área Natural Protegida Domuyo. El Domuyo, con 4.709 m, es el techo de la Patagonia y alberga campos geotermales con géiseres, fumarolas y termas (Aguas Calientes). Se accede desde Varvarco por la RP 43 o desde Tricao Malal por la RP 68; su ascenso lleva 4 a 5 días y requiere guía habilitado y experiencia en montaña.